Estas especies, de hábitos nocturnos, además de utilizar todo tipo de huecos y fisuras en acantilados y cortados rocosos para refugiarse durante el día, también han colonizado el medio urbano utilizando refugios similares en grietas en fachadas, agujeros de ladrillos, espacios entre tejas, cajones de persianas, huecos en árboles, etc.
Los refugios que pueden provocar algún tipo de molestia (ruidos, excrementos, manchas, ejemplares accidentados, etc.) son normalmente de dos tipos:
A) Los refugios de cría, con elevada concentración de ejemplares, y
B) los refugios de descanso, donde únicamente se refugian de forma irregular unos pocos ejemplares (normalmente menos de 10).
Durante el invierno (a partir de octubre) estas especies de murciélagos no son tan gregarios y tienen poca actividad (se aletargan) por lo que no suelen provocar molestias.
Para distinguir entre un refugio de cría o de descanso se procederá de la siguiente forma:
- Averiguar donde se encuentran los murciélagos, es decir, donde está el refugio y cuantos murciélagos hay
- Si no se sabe cuantos murciélagos puede haber, una tarde se contarán los que salen durante una hora desde la puesta del sol. Mejor si se hace durante varios días seguidos para tener seguridad del número exacto de ejemplares.
- Si no se ven salir ninguno o se ven pocos ejemplares (menos de 10) se trataría de una agrupación de descanso. Si por el contrario se observan muchos ejemplares (a partir de varias decenas) se trata con probabilidad de una colonia de cría donde pueden existir tanto adultos como crías.
Para cerrar el hueco se procederá de la siguiente forma.:
1.- LOCALIZAR EL REFUGIO: Localizar el hueco por donde acceden al refugio. Habitualmente los refugios que provocan problemas son los situados en cajones de persianas u otros refugios accesibles desde algún punto de la vivienda (ventanal, terraza, etc.)
2.- CONTAR E IDENTIFICAR LOS MURCIÉLAGOS: Al anochecer (normalmente a partir de las 21.00h en verano) visualizar la salida de los murciélagos durante una hora desde la puesta del sol. Hay que contarlos e identificarlos. En resumen se pueden distinguir de la siguiente forma, si son pequeños corresponderían a Pipistrellus y si son grandes a Eptesicus o a Tadarida. Eptesicus son de color pardo y Tadarida normalmente gris muy oscuro, casi negro.
3.- RESPETAR LA EPOCA DE CRIA: Si hay más de 10 ejemplares o se sospecha que pueda haber crías hay esperar a que acabe el período de cría (ver tabla de períodos de cría). Acudir en este caso al teléfono de atención del Centro de Recuperación de Fauna de la Granja de El Saler, 961610847.
4.- CERRAR EL REFUGIO: Si hay menos de 10 cuando ya no se vea actividad (ya ha salido el último) cerrar el hueco de acceso con cualquier material disponible como papel de periódico o bolsas de plástico presionando este material en el hueco. Este obstáculo es suficiente para que los murciélagos abandonen el refugio y busquen uno nuevo ya que no son capaces de roer o rasgar ese material.
5.- EVITAR QUE QUEDEN MURCIÉLAGOS ATRAPADOS EN EL REFUGIO: Si hay más de 10 hay cierta probabilidad que alguno se quede dentro y lo dejemos atrapado. Para evitarlo deberíamos contar en días sucesivos los murciélagos que salen para afinar en la cantidad que hay. Un 3º o 4º día proceder a cerrar cuando haya salido el último.
6.- SI SE TRATA DE UN REFUGIO CON VARIAS ENTRADAS: En el caso que el refugio tenga muchos accesos (p.e., murciélagos bajo tejas, en juntas de dilatación, etc.) se irá cerrando, uno a uno, los distintos accesos. Cuando se llegue al último se procederá como si fuera un refugio con un único acceso.
Existe un teléfono de contacto a disposición del público, para atender cualquier consulta al respecto:
Centro de Recuperación de Fauna La Granja de El Saler
Tfno. 961610847